No sé cómo tengo ánimo de escribir en este blog, donde nadie participa ni se cuelgan vídeos ni nada de nada, pero bueno, como en el curro a veces me aburro de largo, pues ahí va eso.
El próximo sábado tenemos fiestecita, a menor escala, en una viña, bajo la luna llena.
La magia de la noche de verano deberá funcionar, porque lo que es ensayar, se ha ensayado poco.
Esperemos que los duendes, las birras y demás artilugios, hagan su efecto.
Nos vemos pronto.